¿De dónde nace el amor?
El amor nace
cuando se pronuncia tu nombre
y cuando mis manos descubren
lo tibio que es tu piel.
Nace en ese lugar secreto,
donde se renuncia al cálculo,
donde se mira desde el corazón
y el alma aprende a querer.
Donde no pesa
lo que se entrega,
sacrificios no se enumeran,
donde recuerdos
no se convierten en monedas,
ni las promesas
en contratos que se entregan.
El amor verdadero
desconoce la contabilidad
del corazón,
nace en el gesto
que permanece
cuando nadie contempla,
en la presencia
que no reclama recompensa,
en la fidelidad
que no necesita vigilancia,
y en la ternura
que ve cada momento
como la mejor enseñanza.
Amar como la lluvia
que no desciende
esperando gratitud de la tierra;
como la luz,
que no distingue
entre palacios y ruinas
antes de ofrecerse.
El amor nace
de una puerta siempre abierta,
confianza que no vigila,
silencio que comprende
con libertad
que decide quedarse.
Y cuando el tiempo desgasta,
la juventud abandona espejos
y las palabras
ya no saben deslumbrar,
nace en una mano
que busca la otra
sin nada que esperar.
Entonces,
cuando este camino
hayas sabido transitar
sin necesidad de decirlo
y sin la obligación de buscarlo,
el universo entero
te habrá enseñado,
el origen de lo imposible,
porque el amor verdadero,
es sublime y tangible.
Giampiero Posa
