En Venezuela, esta Navidad nos encuentra a muchos con el corazón lleno de reflexiones y aprendizajes por un año de caminos empinados, pruebas que exigieron más fuerza de la que a veces creíamos tener, momentos de incertidumbre, cansancio y largos silencios, pero con la resistencia, valentía y esperanza que no se deja apagar.
Elijamos mirar atrás sin tristeza y hacia adelante con coraje, cada adversidad recuerda que seguimos aquí, caminando, soñando, apostando por la vida incluso cuando todo parece cuesta arriba.
Que esta Navidad nos invite a aventurarnos de nuevo, a creer en un mañana mejor, a reconstruir con amor lo que el dolor intenta quebrar y a no soltar la ilusión de un país más justo, más humano y lleno de oportunidades, uno donde volver a confiar sea posible y donde la esperanza vuelva a ser costumbre.
Envuelto en mi nostalgia, no celebro, aún no, pero brindo por los que están y por los que no están, brindo por un futuro con más luz que miedo, más unión que distancia.
Que la Navidad nos recuerde que incluso en los años más duros, la esperanza siempre encuentra la manera de nacer.
Feliz llegada del niño Jesús y mis mis mejores deseos porque siempre, siempre, lo mejor aún esté por venir.
Mi Mensaje de Navidad
Giampiero Posa
