Nuda
Anoche estuve deleitándome,
no podía dejarte de ver,
desnuda ante mi, resplandeciente,
con esa sonrisa inigualable,
pícara y proporcionadamente.
Imposible negar mi apego,
cada vez que llegas,
colmas mis deseos,
en ti yo vivo
como nunca había hecho,
haciendo algo
realmente significativo,
logrando estar
absolutamente satisfecho.
Giras, creces y te escondes,
Luna mía cuanto me correspondes,
pero que tremenda eres,
que incluso de día ensordeces,
porque a pesar que sonido no generas,
mi ilusión por verte exageras.
Duermo tranquilo abrazándote,
entera, dulce y cariñosa,
despiertas tantas cosas hermosas,
que difícilmente distingo día y noche,
porque finalmente,
y sin ánimos de reproche,
la vida contigo es un hermoso derroche.
Giampiero Posa
