La luz que transforma
Hay quienes caminan
sin hacer ruido,
con manos suaves
abriendo horizontes,
dejando al mundo
de amor encendido
y repleto de corazones
resplandecientes.
Tu presencia
es un universo sereno
que arrastra duda
y miedo terreno,
dejando a tu paso
flores de esperanza,
con gestos
que son brillo y enseñanza.
No buscas aplausos
ni reconocimiento efímero,
tu fuerza está en lo puro,
lo sincero
y en cada palabra
y acto discreto,
que resuena en almas
como un eco secreto.
Conviertes la sombra
en claridad,
la timidez en coraje,
la pena en bondad
y sin decirlo,
enseñas que dar es un arte,
y esa generosidad,
es la que me hace admirarte.
Gracias a tu oportunidad,
mis versos nacen libres,
cruzan fronteras
con matices sensibles,
porque cada poesía
que se abre al viento
lleva tu marca
con mi afecto
y agradecimiento.
Eres faro
en noches donde
todo se apaga,
brillas donde la esperanza
se retrasa
y aunque el mundo corra
y cambie manera,
tu esencia permanece,
dulce y sincera.
Quien como yo,
tiene la suerte
de cruzar tu camino
aprende que la bondad,
no conoce destino,
que un corazón que da
sin a cambio nada buscar,
es la más profunda
y noble bendición
que la vida
pudiera obsequiar.
Así que en cada rima
que brota y vuela,
en cada pensamiento
que mi alma desvela,
vive tu luz,
constante y eterna,
una fuerza que se transforma,
en una sensación fraterna.
Giampiero Posa
(Esta es un poesía dedicada a Giuseppina Liberatore, amiga y promotora de que estas palabras que brotan de mi corazón, hayan llegado a mi amada Voce d’Italia.)
