Por Mariano Palazzo. Junio, 2026
Edgar Morin, el padre del pensamiento complejo, se sumergió desde siempre y para siempre, en los grandes debates relacionados con la globalización, la política, la tecnología, la ciencia y la ecología. Habló de educación, de libertad, de las generaciones futuras, de la especie humana y el ambiente, del tiempo que pasa y de la muerte que, finalmente lo alcanzó a sus 104 años.
Uno de los más grandes eruditos del siglo XX y la primera parte del XXI, se despidió el pasado 30 de mayo del plano terrenal dejando un mensaje muy profundo y lleno de significado: Nunca habíamos tenido tantos conocimientos múltiples sobre lo humano y paradójicamente nunca habíamos sabido menos qué es el ser humano.
Morin habló también del principio Holo gramático el cual señala que la parte está en el todo y el todo está en la parte. Esto significa que no se puede entender lo general sin lo individual, ni viceversa; Dice Rosa Ramos en su artículo del 15 de enero del 2018 publicado en el portal digital Amerindia: “… pensemos en una familia, un océano, una orquesta tocando, lo que hace al todo es la relación, la interrelación y coexistencia de lo diferente. En ellas, solo separables metodológicamente, está el holograma…”

En este sentido de la parte y el todo, bien podríamos reflexionar sobre el hecho de que una constante, que se repite periódicamente a lo largo de nuestro paso por la tierra es que, en algún momento se llega siempre a un punto donde nos perdemos, y esto se puede extrapolar a toda una sociedad. Es decir, extraviamos el rumbo (nosotros y todos) e inevitablemente nos desesperamos (individuos y pueblos) y comienza la angustia por saber cuál es el itinerario correcto porque no logramos posicionar nuestra brújula existencial, y las más de las veces entramos en pánico, despertando en nosotros los rasgos más primitivos de nuestra personalidad; nos ponemos agresivos, todos nuestros sentidos se excitan y se ponen alerta, nuestra postura es defensiva y comenzamos a tratar de sacar ventaja del medio donde nos desarrollamos; como se entenderá la consecuencia inmediata es un aumento desproporcionado y significativo de conflictos que transita una espiral ascendente de violencia que comienza con pequeñas diferencias individuales, luego debates colectivos, que van trascendiendo a discusiones nacionales cada vez más acaloradas y las más de las veces decanta en revueltas civiles para terminar en una … ¡Guerra mundial total!
Es lo que la actual sociedad está experimentando y de la cual somos testigos y protagonistas: estamos viviendo en medio de una gran confusión, y a mí no me quedan dudas que está gran desorientación está determinada por la avalancha de información que día a día nos bombardea sin parar. En esta, la llamada era planetaria de Morin, es abrumadoramente difícil de manejar la inmediatez, la rapidez y el flujo incesante y masivo de noticias, conduciéndonos a graves extravíos porque, además, viene acompañada de innumerables “Fake news”, creando una angustiosa sensación interior ya que es muy difícil entender que es cierto y que no, perdiéndonos en el mar de las posibilidades al tratar nuestros sentidos contestar las preguntas sobre ¿Quién dice la verdad? ¿Cuál es la verdad? ¿Dónde está la verdad? agravándose toda esta situación por la cada vez más omnipresente Inteligencia Artificial.
El filósofo francés tenía claro la alienación del cómo ese fenómeno nos estaba impactando, y por eso nos dejó el eco de su poderoso y dramático grito de auxilio, un alarido que alerta sobre el gran peligro que actualmente nos amenaza: la mayor parte de los seres humanos nos dedicamos a sobrevivir y no a vivir: hoy todo es rápido, todo es efímero, todo es tremendamente fugaz. Cada vez más, los dos tipos de realidades que hacen del ser humano un ser espiritual y trascendental, la vida prosaica y la vida poética, y que deberían coexistir en armonía, muestran un alarmante desequilibrio; Hoy las actividades prosaicas, utilitarias, indispensables y necesarias, están literalmente devorando nuestras vidas impidiéndonos el goce, el éxtasis… la experiencia de lo sublime que son propias de una existencia poética.

Por eso él pensador galo reclamó airadamente que vivir poéticamente es vivir para vivir, que es algo muy distinto a vivir por vivir. Transitar momentos poéticos es una de las claves para salir del laberinto moderno que nos aliena; la poesía, entendida como una búsqueda de la verdad, como una forma de conocimiento, representa el salvavidas que nos ayuda a comprender el mundo y la persona y por ende a la sociedad, permitiéndonos organizar la realidad y acceder a las emociones más profundas, encontrando de esta manera el verdadero sentido a nuestra existencia: la participación, el amor, el fervor, la comunión, la exaltación, el rito, la fiesta, la embriaguez, la danza, el canto… cada uno de ellos y todos ellos confieren el equilibrio, imperiosamente necesario, para nuestra coexistencia, haciéndole frente a la vida prosaica moderna hecha de tareas prácticas, utilitarias y técnicas que, llevadas al extremo, nos animaliza.
Personalmente puedo atestiguar lo que el gran filósofo, de origen sefardí nacido en París, el 08 de julio de 1921 y bautizado con el nombre de Edgar Naohum, afirmaba, y como evidencia de esto describo dos hermosos eventos que sucedieron a finales de mayo up: el primero tuvo que ver con las artes escénicas, por tercer año consecutivo el grupo de teatro de la Casa de Italia, al cual pertenezco, participó en el Festival Interclubes. Un encuentro donde se presentan grupos de los estados Miranda, Vargas, Distrito Capital y como invitados especiales algunos de Aragua, y hasta en algún momento pasado también las realidades teatreras de Carabobo. La extraordinaria cita del 2026 significó la XXXIII edición y el organizador fue la Lagunita Country Club por haber sido el ganador del capítulo anterior.
Navegando en el infinito universo de las redes sociales me encuentro con una afirmación que define exactamente mi emoción: El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana, y al hacerse habla, grita, llora y desespera y eso mismo fue nuestra experiencia: El teatro Las Almas, escrita y dirigida por Israel Pérez Araque y cuyo montaje fue realizado junto a Oliver Buitrago, con el apoyo de la gran amiga y compañera Analí Robuste y que obtuvieron en los renglones de producción, vestuario, iluminación y musicalización sendas menciones de honor, fue representada por las hermosas jóvenes: Andrea Hernández, Claudia Jiménez, Paola Veneziani, Vicky Martinelli quienes hicieron el equilibrio perfecto con las elegantes damas: Elizabeth Calzolaio, Evelyn Ranauro, Raquel Serino y Angela Fusco (quien recibió una mención como mejor actriz de reparto) apoyadas todas ellas en todo momento por Luis Capobianco, por quien suscribe este artículo y por Pierluigi Michelangelo, ganador absoluto además, del galardón al mejor actor característico.

Sin lugar a duda, fue una extraordinaria experiencia poética en medio de nuestras agitadas y rutinarias vidas prosaicas. Momentos que nos llenaron de energía, vida y buena vibra, y que disfrutamos plenamente: jugando, declamando, cantando, bailando, pintando y maquillando, compartiendo, equivocándonos, improvisando y actuando, para deleite incluso de los presentes quienes también se divirtieron a la par que reflexionaron sobre lo recitado en el escenario y fuera de este también, reafirmando cuan ciertas son las palabras de Morin sobre el hecho de que no se puede concebir una vida plena sin que exista un equilibrio entre lo prosaico y lo poético.
El otro momento sublime lo vivimos el pasado viernes 29 de mayo, cuando celebramos La Giornata della Dante, recordando además el natalicio de uno de los llamados padres de la lengua del país donde el sí suena: Dante Alighieri, el máximo poeta. Sencillamente espectacular se veía el salón Cristoforo Colombo de la Casa de Italia de Maracay cuando a las dos de la tarde, la directora de cultura, la licenciada Evelyn Ranauro Borges dio por inaugurado el taller de arte para enseñar la técnica del puntillismo y que fue dirigida magistralmente por nuestro gran amigo y artista plástico Leonardo Gerulewicz Vannini, quien llegó desde la capital expresamente para encontrarse con al menos 40 niños, entre los siete y trece años, de los Colegios donde se enseña italiano: Juan XXIII, Los Próceres y el Andrés Eloy Blanco (Palo Negro) junto con los niños que estudian en la academia de italiano de nuestro Comitato y también aquellos que se forman en la escuela de arte Pinturicchia. Todos ellos, emocionados por demás, mostraron el resultado de sus dibujos hechos con dedicación y creatividad y fue tanta la alegría que incluso profesores y representantes que acompañaban a estos chiquillos se sumaron a pintar, de hecho, la nota especial la puso un “joven” de ochenta años quien, a pesar de su edad, mostró orgulloso y feliz de lo que era capaz cual si fuera un niño más, baste esto para resumir toda la belleza de lo que ese día y en ese lugar experimentamos.

Una tarde noche que continuó deparando múltiples sorpresas y, puntualmente a las 6, se dio inicio a la segunda actividad que no era más que la presentación y bautizo del libro Dantino. Un bellísimo e inédito producto de enseñanza del idioma italiano elaborado por la doctora Neyer Salazar, quien destacó en su intervención el gran valor que esas páginas tienen para iniciar a niños, y no tan niños también, en el camino por aprender esta segunda lengua que desde la península itálica ha enamorado al mundo y que afonda sus raíces en el mismo Cántico de las Creaturas de San Francisco de Asís, el santo patrono de Italia, que este 2026 celebra su Año Jubilar para conmemorar los ocho siglos que han transcurrido desde su partida terrenal.
El bautizo de Dantino, elaborado también con la IA, siguiendo los lineamientos establecidos por el papa León XIV, fue realizado con pétalos de rosas blancas que simbolizan la pureza, la inocencia, la paz y los nuevos comienzos junto a pétalos de rosas amarillas para destacar la amistad, la alegría, la energía positiva y el optimismo que, de la mano de su autora junto a la presidente honoraria y fundadora, hace 30 años, de la Dante de Maracay, la Cav. Margherita Cavani, llenaron este extraordinario momento. A ellos se le sumaron otras tantas madrinas y otros tantos padrinos y la respectiva bendición estuvo a cargo del párroco de la Catedral de Maracay, Pbro. Jesús Díaz Dagger quien tuvo palabras de elogio por el nacimiento de Dantino que llenará de luz, belleza y pasión a tantos corazones.
Seguidamente, a las palabras del actual presidente de la Sociedad Dante Alighieri en Maracay y donde resaltara el significado y el valor poético de la jornada, fue el turno del presidente de la Casa de Italia de Maracay y presidente de la Federación de Asociaciones Italo Venezolanas (FAIV), el compañero Claudio De Mauri para presentar, por primera vez y a nivel mundial, la narración del ingreso al paraíso terrestre del peregrino Dante en lengua Jivi, uno de los idiomas de los pueblos originarios del sur de Venezuela. La profesora y traductora Silvia Del Carmen Rodríguez declamó el canto 28 del Purgatorio descrito por Dante Alighieri en su Divina Comedia desde lo más profundo del Amazonas y a orillas del majestuoso rio Orinoco, acompañada por los sonidos típicos que forman parte de la cultura de esta etnia, donde destaca el hecho de que el parentesco y la unión son condiciones fundamentales para la supervivencia del grupo frente a su entorno … un inédito regalo que demuestra una vez más la universalidad del poeta, su obra, su mensaje… ¡sencillamente extraordinario!

Una mención especial merece, indudablemente, la participación de la academia de italiano Mia Piccola Venezia dirigida por el profesor Albert Espinoza quien junto a sus alumnos y sus representantes llegaron desde Calabozo, estado Guárico para engalanar y embellecer todas las actividades realizadas a través de cantos, bailes, recitaciones e interpretaciones que fueron la delicia de todos los presentes. Un momento sublime que pudieron disfrutar incluso las autoridades del COMITES Caracas que se hicieron presentes a través de su vicepresidente Giuseppe Di Cera, de los consejeros Fiorindo Marozzi y Orlando Santoro (Los Teques) junto con Nello Collevecchio representante del CONI en Venezuela quien aprovechó la ocasión además para encontrarse con Johanna Camero, directivo de FEDECIV quien viajará el 11 de junio con una delegación venezolana a Italia. Presente también la presidente de Fillos de Galicia Aragua, Carolina López, así como la coordinadora nacional de idiomas de la UNEM, la doctora Rosa López y el expresidente en Aragua de los capítulos de FEDECAMARAS y de la CAVENIT, Pierluigi Michelangelo y muchas más personas que se encontraban conectadas a través de la transmisión en directo por Instagram y que pudieron percibir también la poderosa y vibrante energía que desde Maracay se emitía.

Sublimes momentos compartidos con todos y todas que ratificaron que la vida poética en equilibro con la vida prosaica es la fórmula correcta y perfecta. Es el fundamento del pensamiento complejo propuesto por Morin, entendiendo la realidad como un todo interconectado, rechazando de plano la visión tradicional de dividir y aislar, que fragmenta la realidad mutilando nuestra comprensión del mundo, del ser humano, relegando toda la existencia a una única y simple ecuación de utilidad y que hoy está apuntalada por la misma IA.
Es que hasta el mismo papa León XIV en su más reciente, y primera encíclica, Magnifica Humanitas publicada el 25 de mayo up. lo plantea: En un ecosistema, la armonía se rompe cuando una sola especie prolifera en detrimento de las demás, y si extrapolamos este concepto a lo socio antropológico ocurre lo mismo cuando una facultad pretende ser la medida de todo. Así, la IA, si se absolutiza, termina por velar otras dimensiones esenciales de la vida: el afecto, la voluntad, la entrega y la relación. En este sentido si el poder técnico no se equilibra inevitablemente nos aislará, exponiéndonos a las lógicas de dominio y de exclusión que tanto daño han hecho. No se trata ciertamente de oponerse a la inteligencia, sino de recordar que, cuando se repliega en sí misma, olvida que ha sido hecha para servir a la vida y a la persona humana.

Es innegable que la tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común y cuantas cosas positivas más ¡pero! si se pierde el equilibro esta más bien se vuelve en contra, dividiendo, descartando y/o desechando, generando nuevas injusticias y los ejemplos sobran, empezando por la amenaza nuclear y las armas biológicas con toda su capacidad para eliminar enteras civilizaciones. El papa hace la analogía de la IA con la posibilidad de construir una nueva Torre de Babel o más bien edificar la ciudad donde Dios y la humanidad coexisten, para ejemplificar que la verdadera equivocación no está en lanzarse en aventuras grandiosas, sino hacerlo pensando en la autosuficiencia, algo que también Dante Alighieri escribió en su grandioso poema comparándose él, Dante peregrino de la vida, con Ulises el gran héroe de la mitología griega, rey de Ítaca, esposo de Penélope y padre de Telémaco, reconocido por su mente estratégica, su elocuencia y su capacidad para resolver problemas mediante el engaño y el ingenio y por eso mismo condenado al abismo infernal, por su soberbia en intentar alcanzar el conocimiento supremo confiando únicamente en su intelecto y fuerza, mientras que el peregrino, con tanta humildad, siguiendo a su guía, el poeta latino Virgilio, y bendecido por las tres damas santas: Beatriz, Santa Lucia y la Virgen María logra ascender hasta la cima del Purgatorio, donde se despliega el paraíso terrestre, y desde allí volar hasta los cielos para encontrarse con la misma Trinidad.
No podemos olvidar que no fue ni la escritura, ni la agricultura, ni ninguna otra tecnología la que nos hizo humanos; lo que nos hizo realmente seres humanos fue el servir y el cuidado. Entendido esto como esa atención amorosa que preserva, protege y promueve el bienestar. Basta revisar la historia para darnos cuenta de que los cuidados siempre han estado en el centro de las sociedades pues, sin ellos, la vida humana no sería posible: gestación, crianza, preparación de alimentos, cuidado de enfermo… todo ello ayuda a crear relaciones sociales que son indispensables para el funcionamiento de la sociedad, como la solidaridad y la empatía.

Adicionalmente en muchas civilizaciones antiguas, y basta con recordar la etimología de la palabra senador, el conocimiento y la sabiduría residía en personas mayores, que “eran las que recordaban dónde había agua en caso de sequías, dónde encontrar recursos cuando estos se hacían escasos”… en fin, la lista es larga; incluso, cada vez son más los estudios que están de acuerdo con la llamada hipótesis de la abuela que plantea que no somos longevos para tener más hijos, sino para apostar nuestras vidas por los hijos de los demás.
Uno debería siempre recordarse de que, a partir de los 45 años, cada día que vive es un poco de prestado, es lo que se lee en el artículo: Los sapiens vivimos más para ayudar a los demás, allí se afirma que este límite viene establecido en la mujer por la menopausia, que no debe ser considerado como un signo de senescencia, sino más bien, como una estrategia biológica para reforzar el papel de los mayores en el porvenir de los hijos de nuestros hijos y, en última instancia, de nuestra especie, es decir que podamos cuidar a los demás y transmitirles conocimiento.
Por lo que, se plantea María Martinón-Torres en su artículo publicado el 07 de agosto del 2022 en The Conversation, la principal editorial mundial de noticias y análisis basados en la investigación, que no es descabellado preguntarnos, considerando sobre todo los tiempos que vivimos: ¿qué pasaría si en las decisiones políticas y sociales tuviera más peso la opinión de las abuelas y los abuelos? Un poco emulando ese papel esencial y respetado que tenían los ancianos en una tribu. Personalmente, comparto la opinión de que es muy probable que nuestra sociedad transitase por caminos menos belicosos, de hecho, me encanta la afirmación que asegura que si los conflictos, en vez de resolverse con adrenalina y testosterona, típica de los espíritus que transitan la curva ascendente de la vida, más bien se abordasen con la sabiduría y el ánimo más conciliador y prudente, de aquellos que ya pasaron por lo mismo y que han cruzado la cima del arco de nuestra existencia.

Una idea revolucionaria que contrasta con el peligroso discurso edadista que viene imponiéndose en nuestra sociedad con cada vez mayor fuerza; esa arenga en el que desde el umbral de la plenitud física nos permitimos juzgar de si son útiles los mayores o si la vida de un anciano merece la pena ser vivida. Aberrante convicción que olvida totalmente que el cuidar es lo que nos ha traído hasta aquí como sociedad. El cuidado y el genio creativo son trincheras de resistencia ante el algoritmo, son momentos poéticos de nuestras vidas que nos fortalecen para no sucumbir ante el poder de la vida prosaica. Soy un convencido de que el arte y la atención por el otro es lo que nos salvará, incluso ante la Inteligencia Artificial que está transformando de raíz nuestra realidad. La IA optimiza, replica y acelera, mientras que el ser humano se expone al riesgo, a la lentitud, al error, a la equivocación, a la transformación, afirma el papa León, y es precisamente el superar esas alcabalas donde nace nuestra capacidad de decir algo iluminado sobre la realidad a través de la música, la pintura, el cine, el teatro, la literatura en general.
La misma facilidad de resultado que la IA nos regala apaga el deseo de la búsqueda y como toda facultad que no viene ejercitada, esta se atrofia. El artista lo sabe por experiencia: El cuadro nace de la resistencia del material, el verso de la lucha con la lengua, la composición musical de la confrontación con el silencio. Eliminar la resistencia no significa liberar la creatividad, significa abolirla. Todo esto lo explica, lo revela, en su encíclica, el 267.º papa, Robert Francis Prevost nacido en Chicago, Estados Unidos el 14 de septiembre de 1955, y como lo menciona Antonio Spadaro en su artículo publicado el pasado 27 de mayo en el periódico Avvenire, el hilo rojo que atraviesa y conecta todo el texto, alumbrando el centro de Magnifica Humanitas, es el ¡arte!
Por eso, y con esto cierro, rescato y acompaño a Edgar Morin y su pensamiento complejo, así como valoro y hago tesoro del papa León XIV y su Magnifica Humanidad, reconociendo que ambos pensamientos son elementos indispensables que determinan el correcto funcionamiento de nuestra brújula existencial ante la deshumanización que progresivamente y de forma cada vez más acelerada estamos presenciando. Debemos rescatar lo que nos hace realmente seres humanos espirituales con trascendencia del plano terrenal… necesitamos urgentemente menos testosterona y adrenalina, pero sobre todo necesitamos más sabiduría y empatía y, en este sentido, debemos destacar que la república de Italia, con todo el poder de su diplomacia cultural, y orgullosa de ser el país con más sitios declarados, por la UNESCO, patrimonios de la humanidad, hizo su invalorable aporte durante los festejos de su 80⸰ cumpleaños.

El 02 de junio up fue una jornada indudablemente poética que comenzó temprano en la mañana en Maracay, cuando el vice consulado local dirigido por nuestra gran amiga y compañera, la doctora Ana María Michelangelo junto con la gente de la Casa de Italia de Maracay y las fuerzas vivas de la colectividad italiana en Aragua, llevaron a cabo una ofrenda floral en el paseo de los ilustres para luego amenizar la jornada con la coral Luciano Pavarotti para deleite de los presentes, seguidamente representantes del Sistema Italia, de la comunidad ítalo-venezolana, así como del mundo empresarial, económico, cultural, académico y asociativo del país junto a diversas autoridades políticas nos reunimos puntualmente, a partir de las seis de la tarde, en Caracas, en la misma residencia de la máxima autoridad, el embajador italiano Giovanni Umberto De Vito, quien con emotivas palabras destacó el significado de esta celebración que marcó el momento fundacional de la democracia italiana contemporánea, símbolo de los valores de libertad, participación, unidad y justicia, que siguen inspirando al mundo.
Sirva de colofón a todo lo que hasta ahora hemos descrito en relación con el concepto de tradición y sabiduría, el hecho de que la república de Italia, fundada en 1946, ha sido dirigida hasta el día de hoy por presidentes nacidos cuando aún la península era regida por una monarquía: Enrico De Nicola (n. 1877), Luigi Enaudi (n. 1874), Giovanni Gronchi (n. 1887), Antonio Segni (n. 1891), Giuseppe Saragat (n. 1898), Giovanni Leone (n. 1908), Sandro Pertini (n. 1896), Francesco Cossiga (n. 1928, Oscar Luigi Scalfaro (n. 1918), Carlo Azeglio Ciampi (n. 1920), Giorgio Napolitano (n. 1925) y el hoy presidente, Sergio Mattarella (n. 1941).

Durante la velada, fuimos testigos de un recorrido artístico que rindió homenaje a la riqueza de la cultura italiana y al profundo vínculo de amistad que une a nuestras naciones comenzando con el ensemble vocal “Los Cinco”, quienes nos deleitaron con una selección de piezas que abarcó desde la ópera lírica hasta composiciones italianas y venezolanas de gran fuerza evocadora.

Nuestro momento poético nocturno llegó a su clímax cuando presenciamos los hermosos bailes del grupo folklórico Arlecchino del Centro Italiano Venezolano, donde nuestra imaginación voló directamente a Italia a través de un programa de danzas y cuadros musicales acompañados de un desfile de vestidos típicos inspirados en distintas tradiciones populares regionales: territorios, relatos y sonoridades que expresaron la variedad y la fuerza identitaria de la cultura italiana que creó el marco ideal para poner a dialogar a las instituciones, a la comunidad italiana y a los itálicos en general en un espíritu de intercambio, reconocimiento y amistad, a través de la música, la danza, vestidos típicos y por supuesto de la siempre protagonista eno-gastronomía.

La celebración de la Fiesta de la República confirmó el papel de la cultura como puente entre pueblos e identidades, así como instrumento privilegiado de diálogo entre países ratificando que estos momentos poéticos que complementan nuestra agitada vida prosaica hacen que todo nuestro ser, y por ende nuestra existencia, se equilibre y podamos decir fuerte y claro que: NO VIVIMOS POR VIVIR SINO MÁS BIEN, Y SOBRETODO, ¡VIVIMOS PARA VIVIR!
