Manolo El Gallego es un personaje ilustrado creado por el empresario y escritor Carlos Dorado quien nos presenta reflexiones que buscan trasmitir enseñanzas y vivencias de su propia vida, llenándolas de valores y principios, cualidades que él desea no se pierdan con el pasar de los años. En la reflexión de hoy destaca la importancia de la comunicación.
Existe una delgada línea entre simplemente emitir sonidos y lograr que un mensaje permanezca. A lo largo de la historia, la forma en que nos comunicamos ha definido a los grandes líderes, educadores y creadores. Una de las reflexiones más acertadas sobre este arte nos recuerda que el mediocre habla, el bueno explica y el superior inspira.
Esta jerarquía no habla de talento innato, sino de la intención y el impacto que dejamos en los demás, en la vida encontramos aquel que solo se limita a hablar busca llenar el silencio o imponer su presencia sin un propósito claro. Sus palabras suelen estar vacías de contenido útil, enfocadas en opinar sin fundamentos o en acaparar la atención a través del ruido, aquel que solo habla de si mismo de lo que le ocurre sin siquiera saber si las personas que lo escuchan están interesadas en el tema. Pero también están aquellas personas que en su conversación da un paso más allá, aquel que habla con claridad, educa, desglosa y explica. El conocimiento complejo se vuelve accesible gracias a la paciencia y la estructura, comprender el “por qué” y el “cómo” de las cosas es un logro valioso que aporta valor a aquello que está expresando. Pero más allá de estas personas están aquellas que se sitúan en la cúspide, que no solo transmite información o lógica, sino que enciende una chispa, que inspiran, reconocen su propio potencial y actúan por convicción propia. No se limita a enseñar un camino; despierta el deseo de caminarlo en ellos y en otros y dejan huellas al andar.
Esta hermosa reflexión de Manolo nos hace entender el poder incalculable de las palabras. La próxima vez que nos comuniquemos, vale la pena preguntarnos: ¿estamos haciendo ruido, transmitiendo conocimiento o dejando una huella imborrable?
Para seguir leyendo hermosas reflexiones, los invitamos a sumergirse en la pagina www.carlosdorado.net o en su instagram @manolo_elgallego