Corazones solidarios


Innumerables manifestaciones de apoyo ha recibido el pueblo venezolano ante la tragedia sísmica del pasado 24 de junio, en la que algunas regiones han quedado devastadas y donde todavía, no se conocen las cifras exactas de fallecidos, desaparecidos, afectado y pérdidas materiales.

La recuperación será lenta, no sólo por la reconstrucción urbana sino por el quiebre emocional de todo un país, porque la secuela de lo ocurrido duele y afecta a todos, y tardará mucho tiempo en sanar.

Venezuela y su gente se han hecho querer y la nobleza particular que caracteriza al “venezolano” es retribuida con un asombroso apoyo procedente de muchas partes del mundo, a través de cuerpos diplomáticos, ONG, fundaciones, instituciones educativas, empresas, comercios y el mismo pueblo, que no ha dejado de acompañar a su propia gente.

Los gobiernos extranjeros han brindado ayuda humanitaria y enviado médicos, rescatistas, enfermeros, alimentos, hidratación, medicinas, equipos de asistencia, transporte, hospitales de campaña y amplias infraestructuras móviles para atender las emergencias, principalmente en el estado La Guaira como zona más afectada.

Empresas nacionales en todas las áreas han hecho también su mayor esfuerzo para apoyar y proporcionar algún tipo de ayuda, y muchas se organizan para ser parte de la reconstrucción del país que tanto se necesita.

Son numerosas las organizaciones y entes a quienes habría que agradecer, pero basta con expresar una sincera y humilde gratitud, en un momento donde no hay protagonismos y toda la atención está centrada en la población afectada.

Quienes apoyan a Venezuela han facilitado toneladas de cargamentos con ayuda humanitaria, equipos y campamentos totalmente acondicionados para prestar auxilio, donde la atención más allá del salvamento, se extiende también a la parte emocional, tras el impacto que dejaron los dos eventos sísmicos.

De buena voluntad

Aunque se escapan nombre y naciones, Venezuela, un país de gran corazón donde el afecto está en los genes, aplaude las loables iniciativas materializadas por 24 naciones, así como a los organismos han expresado su solidaridad mediante acciones coordinadas por la ONU, la Federación Internacional de la Cruz Roja, Cruz Roja Venezolana, Unión Europea, Estados Unidos, Caritas de Venezuela, Dividendo Voluntario para la Comunidad, Protección Civil y bomberos, universidades, fundaciones y otros muchos entes que han servido de soporte.

A través de Centros de Acopio, campamentos, estaciones de cocina y hospitales móviles, se ha procurado asistir a la mayor cantidad de personas afectadas, gracias al esfuerzo de más de 3.600 especialistas internacionales que se han movilizado a las zonas más destruidas, entre rescatistas y ejércitos militares internacionales que viajaron para ayudar, además de socorristas, médicos y enfermeras que aportaron su experiencia y que luego de vivir momentos cruciales de la emergencia, regresaron a sus casas con un pedacito de Venezuela en su corazón, al vivir de cerca una dolorosa realidad y convivir con la nobleza y resiliencia del pueblo venezolano, que pese al dolor, se niega a perder las esperanzas y que aprendió a luchar con poco, para defender lo que ama.

Sí hay futuro

La reconstrucción llegará, tal vez más tarde de lo que se desearía, pero Venezuela se levanta, porque hay una fuerza en la sangre que distinguen a los hijos de estas tierras, donde una nueva e inesperada lección, llegó para llevarse a más de 5 mil inocentes, que, durante un día de fiesta nacional, disfrutaban el asueto en familia.

Esperanzas existen, el pueblo no las ha perdido en más de 27 años, y ahora que el mundo tiene los ojos puestos en estas tierras, una fuerza interna se activa para creer, trabajar y seguir.

La acción social se sigue manifestando, al igual que el voluntariado, lo que deja un agradable sabor al notar que hay futuro, nobleza y una juventud que busca rescatar y reparar los daños que dejó el terremoto.

Todo tipo de iniciativas han salido a la luz para facilitar la compleja situación que dejó la doble sacudida, que van desde apoyos médicos, laboratorios y asistenciales; psicológicos; atención a los menores y a las mascotas; aplicaciones bancarias y económicas; sistemas de financiamientos; tecnologías; ingeniería y construcción; actividades culturales, recreativas, literarias y de entretenimiento; salud física y rehabilitación; emprendimientos en áreas gastronómicas, de ropa, sanitarias, de lencería, para campamentos y un sinnúmero de proyectos desarrollado para activarse, sentirse útil y ayudar a resolver en estos momentos de crisis.

Lo que se llevó el terremoto

A un mes del doble sismo, el balance oficial de víctimas es de 5.346 fallecidos, 16.740 heridos, 6.462 rescatados con vida al ser sacados de las estructuras colapsadas, pero lamentablemente, no existen registros oficiales de desaparecidos, sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que podrían ubicarse alrededor de 50 mil personas, y la plataforma independiente “Desaparecidos Terremoto Venezuela” apunta que hay aún 29.894 personas sin localizar.

Para la fecha el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses inició una jornada de recolección de ADN para identificar cuerpos recuperados, muchos de los cuales fueron enterrados en fosas comunes pero que no tienen identificación sino sólo un número, y otro tanto, que no han podido ser asociados a una identidad, aún están por sepultar y permanecen en morgues móviles un área cercana al puerto de la Guaira.

La información suministrada por la Asamblea Nacional asegura que se ha brindado atención de logística a 128.324 familias; y de los refugiados, 21.235 están damnificados y distribuidos en 107 campamentos transitorios en plazas, parques, estadios y escuelas.

Entre los daños materiales a edificaciones afectadas, el reporte indica 856 infraestructuras civiles y residenciales con daños estructurales; 190 edificios colapsado y derrumbados por completo, en su mayoría ubicados en el estado La Guaira y pocos en otras localidades, y se calcula que se generaron 2.106.000 toneladas de escombros en las regiones afectadas, de acuerdo con estimaciones del PNUD y del gobierno.

Hasta la fecha las instituciones meteorológicas han contabilizado más de 1.405 réplicas sísmicas de intensidad variable, después del terremoto de las 6 de la tarde del 24 de junio de 2026.

Aunque es difícil precisar lo recabado en ayuda internacional, tan sólo la Unión Europea ha destinado 25 millones de euros ante la tragedia sísmica y Estados Unidos anunció más de 150 millones de dólares en asistencia, además del despliegue logístico, médicos y de rescate, a lo que se suma los numerosos recursos aportados por las naciones amigas de Venezuela.

La respuesta de ayuda fue inmediata, pero el apoyo se sigue requiriendo, por ello más que un agradecimiento es recordar que la emergencia no ha pasado y Venezuela necesita de todos para superar esta dura etapa.

@mibuenanota

 

 

 

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