El rey Felipe VI ratifica la defensa de la soberanía nacional en Melilla


Durante el cierre de la gira constitucional el jefe del Estado remarca la necesidad de preservar las libertades públicas y la estabilidad institucional regional


MADRID – El rey Felipe VI afirmó que la nación está preparada para defender sus “valores y libertades” durante su visita formal a Melilla. El monarca pronunció un discurso institucional ante los representantes de la sociedad civil congregados en un hotel para transmitir confianza a los ciudadanos.

En su intervención el jefe del Estado señaló que cualquier amenaza a la frontera nacional compromete de forma directa a la Unión Europea. Recordó que los españoles se sienten “orgullosos” de pertenecer a una comunidad política fundamentada en el estricto respeto a la ley. Asimismo el jefe del Estado solicitó que nadie confunda la vocación pacífica del país con debilidad al afrontar los retos más complejos.

Los reyes concluyeron un viaje histórico por ambas ciudades autónomas y expresaron el compromiso de mantener una presencia permanente en el territorio. El rey Felipe VI enfatizó que Ceuta y Melilla representan puntos estratégicos donde se inician España y el espacio comunitario en África. El monarca subrayó que España y Marruecos deben preservar una relación bilaterial articulada sobre “la confianza”, “la responsabilidad»” y “la buena fe”.

Ese marco de cooperación de buena vecindad debe orientarse hacia un futuro compartido de paz, seguridad y prosperidad para ambas naciones. El rey observó que las discrepancias resulta comprensibles en democracia, pero exigió unidad institucional en favor del bien común de la sociedad.

El monarca destacó que en Melilla la convivencia entre las comunidades cristiana, musulmana, judía e hindú constituye una valiosa seña de identidad. Los reyes regresaron a la capital gratificados por las muestras de afecto y por el caluroso recibimiento brindado por la población local.

Durante el recorrido por Melilla las autoridades escucharon las inquietudes ciudadanas derivadas de la compleja situación en la frontera sur del continente. El rey Felipe VI reconoció que el viaje oficial estaba pendiente desde hacía tiempo y ratificó la completa efectividad del itinerario institucional.

El jefe del Estado reiteró con rotundidad que “Melilla es España y Melilla es Europa” ante las autoridades y representantes allí congregados. El monarca sostuvo que la soberanía no se negocia y que los dos territorios autónomos constituyen una “parte irrenunciable” de la nación. Asimismo el rey urgió a las instituciones públicas a colaborar de forma coordinada para resolver los problemas reales de los ciudadanos.

El jefe del Estado instó a la ciudadanía a mantener la confianza en el futuro económico apoyado por España y la Unión Europea. La Casa Real concluyó la agenda de trabajo con elevada satisfacción tras constatar el respaldo masivo recibido en las calles de la ciudad. El monarca ratificó una firme promesa de continuidad garantizando una mayor cercanía de la Jefatura del Estado con ambas ciudades autónomas. Con estas palabras institucionales los reyes finalizaron su viaje oficial reafirmando que Melilla merece el permanente respaldo de toda la sociedad española.

Redacción Madrid

 

Lascia un commento