Las tensiones geopolíticas internacionales encarecen la energía en España obligando a mantener los subsidios gubernamentales y abriendo intensos debates entre las fuerzas políticas
MADRID – El Índice de Precios al Consumo registró en septiembre una aceleración de seis décimas hasta alcanzar el 4,9% interanual. Este registro representa el nivel más elevado desde febrero del año anterior y confirma un crecimiento sostenido durante tres meses consecutivos de medición.
La causa determinante de esta trayectoria al alza radica en el encarecimiento de los combustibles por el shock energético internacional derivado del conflicto irani. El Instituto Nacional de Estadística confirmó las estimaciones provisionales situando la tasa de inflación subyacente en el 3,1% anual.
El segmento del transporte ejerció la mayor presión al alza impulsado por las fuertes subidas de los carburantes y del transporte aéreo nacional. El gasóleo experimentó un incremento del 34% mientras la gasolina avanzó un veintisiete con 5% en el mercado. Las deducciones impulsadas por la administración amortiguaron parcialmente este impacto reduciendo veinte céntimos al diésel y cinco céntimos a la gasolina corriente. La planificación gubernamental prevé unificar el descuento fiscal en veinte céntimos por litro para ambos carburantes a partir del próximo mes de noviembre. La tarifa eléctrica avanzó un 11,4% manteniéndose por debajo del umbral legal requerido para activar reducciones impositivas adicionales.
La cesta de la compra correspondiente a alimentos y bebidas no alcohólicas anotó un incremento medio del 2,7% anual. Sin embargo determinados bienes agrícolas mostraron repuntes significativos destacando las bayas frescas con ascensos cercanos al 50% en los mercados. Las hortalizas de huerta y los huevos registraron incrementos superiores al 12% afectando directamente el presupuesto diario de los consumidores. Asimismo se encarecieron los combustibles líquidos destinados a calefacción doméstica las joyas de valor comercial y las prendas para bebés menores de dos años.
En el extremo opuesto destacaron las rebajas aplicadas al transporte ferroviario y marítimo así como la prensa escrita y el producto del café. En términos mensuales la inflación anotó una variación positiva del 0,3% respecto al registro consolidado del mes de agosto. La llegada del otoño encareció el calzado y la vestimenta mientras el gasto en vivienda aumentó por la factura energética y los combustibles.
Por regiones Castilla-La Mancha y Galicia encabezaron los incrementos autonómicos marcando una tasa anual del 5,5% en ambos casos.
El ministro de Economía Carlos Cuerpo confirmó la vigilancia estatal para impedir que los costes de la energía se trasladen a la alimentación. El titular de Economía declaró en la cadena radial que “desde el inicio de la guerra de momento han bajado pero hay que estar alerta” siempre. Igualmente el portavoz gubernamental señaló ante los micrófonos que “está documentado lo que tarda y por eso queremos adelantarnos” para proteger el gasto. El ministro añadió que la cifra definitiva variará según la disputa pero destacó que “han conseguido amortiguar la mitad del impacto” real.
Desde la oposición el Partido Popular reclamó eliminar el Impuesto sobre el Valor Añadido aplicado a los productos alimenticios de primera necesidad. Alberto Nadal afirmó públicamente que “el descontrol del Gobierno lo sufre el poder adquisitivo” de cada hogar en la actualidad. El dirigente recordó con molestia que los alimentos y bebidas acumulan una subida total del 42% desde mediados de 2018. Nadal recalcó ante los medios que “algo estará haciendo mal el gobierno de Sánchez para que los precios suban más” que en Europa.
Las organizaciones sindicales exigieron revalorizaciones salariales inmediatas para contrarrestar la brecha generada por el repunte inflacionario respecto a las coberturas de convenios. Por su parte la representación empresarial proyectó que la inflación media del presente ejercicio anual cerrará en el 3,6%.
Los análisis técnicos señalan que la ausencia de subsidios energéticos habría situado el índice general en el 5,4% . Las bonificaciones extraordinarias al combustible continuarán vigentes en los próximos meses para atenuar los costes logísticos y de movilidad en todo el país. El transporte profesional de mercancías y los sectores agrícola y pesquero mantendrán asignaciones directas dirigidas a compensar los elevados costes del gasóleo Asimismo las tarifas reguladas del gas natural y de la bombona de butano conservarán topes máximos para mitigar el impacto durante el invierno.
Por último el esquema del bono social eléctrico mantendrá las garantías de suministro a favor de los colectivos vulnerables expuestos a exclusión social. El Banco de España estima que la totalidad del paquete anticrisis supondrá un coste presupuestario cercano a doce mil millones de euros.
Redacción Madrid
