Un informe del Cendas-FVM revela que una familia requirió casi cuatro mil sueldos básicos o tres bonos extraordinarios para costear sus necesidades nutricionales mínimas durante el último mes
CARACAS – Un reciente reporte del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros revela la persistente presión inflacionaria sobre los hogares del país. Durante el mes de julio de 2026, el valor nominal de la Canasta Alimentaria Familiar alcanzó la suma de 516.804,22 bolívares para un núcleo de cinco integrantes. Esta cifra implica una aceleración mensual del 15,8 % en comparación con los costos registrados durante el periodo precedente de junio.
El director de la institución, Óscar Meza, precisó que la medición en divisa estadounidense arrojó una dinámica divergente. El indicador se posicionó en 727,89 dólares mensuales, lo que representa una ligera contracción del 3,8 %, equivalente a 28,56 dólares respecto a junio. No obstante, los analistas económicos subrayaron que la baja constituye apenas una “variación técnica a la baja”, dada la continua devaluación del signo monetario nacional frente a los bienes esenciales.
El deterioro del poder adquisitivo refleja la profunda brecha existente entre el ingreso mínimo legal y la estructura real de precios. La remuneración básica permanece estancada en 130 bolívares desde marzo de 2022, monto equivalente a 0,18 dólares a la tasa oficial de 710 bolívares. Bajo estas condiciones, la investigación advierte que la percepción salarial ordinaria “apenas permite una cobertura del 0,03 %” de los requerimientos nutricionales básicos del grupo familiar.
Esta disparidad genera un “déficit del 99,97 %” en el presupuesto necesario para garantizar la manutención mínima diaria de la población trabajadora. Un hogar promedio requirió la equivalencia de 3.975 salarios mínimos en julio para costear la cesta representativa, o bien la percepción de tres subsidios extraordinarios de 240 dólares.
Durante el periodo analizado, diversos rubros fundamentales experimentaron severos incrementos en moneda local: azúcar y sal: +33,07 %; raíces y tubérculos: +31,08; café: +28,86 %; grasas y aceites: +26,87 %; lácteos, quesos y huevos: +18,75 %
El renglón compuesto por lácteos, quesos y huevos demandó el mayor esfuerzo financiero, exigiendo erogaciones de 125.016,17 bolívares, equivalentes a 176,08 dólares. Asimismo, la medición incorporó el costo del agua embotellada ante el colapso recurrente de los servicios públicos de distribución. Al integrar el valor del recurso hídrico, estimado en 13,52 dólares, la exigencia financiera total se elevó a 741,41 dólares mensuales.
En términos interanuales, la variación acumulada entre julio de 2025 y julio de 2026 alcanzó un 637,4 % en bolívares y un 29,8 % en divisas. Paralelamente, el Banco Central de Venezuela situó la inflación de julio en un 19,9 %. De acuerdo con la entidad emisor, esta alza respondió a factores coyunturales derivados del sismo del 24 de junio, hecho que alteró la cadena logística nacional. Sin embargo, las proyecciones gubernamentales anticipan una moderación del índice de precios para agosto, impulsada por la reciente estabilidad del tipo de cambio.
Redacción Caracas
