Machado y González condicionan nuevo diálogo político a resultados concretos

Maria Corina Machado con Edmundo González Urrutia

Los líderes exigen un cronograma electoral claro, liberación de presos políticos y transparencia a los negociadores. Piden a Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera informar al país sobre la metodología y metas del proceso.


MADRID – Los dirigentes de la oposición venezolana María Corina Machado y Edmundo González Urrutia formalizaron su postura institucional ante la nueva fase de negociaciones políticas programada para iniciar este sábado 1 de agosto. Este proceso reunirá a delegados del oficialismo y a una facción de la representación opositora en un intento por destrabar la crisis política del país. A través de una declaración pública conjunta, los líderes aclararon que no formaron parte del diseño ni de la estructuración de esta iniciativa. No obstante, remarcaron que mantendrán una posición constructiva frente al proceso y sostuvieron que no serán “obstáculo a ninguna iniciativa que produzca avances reales”.

En su pronunciamiento, Machado y González Urrutia hicieron un llamado directo a las figuras que lideran las conversaciones: el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en representación del gobierno, y la exdiputada Dinorah Figuera, por parte del sector opositor participante. Ambos dirigentes exigieron a los facilitadores transparencia frente a la ciudadanía e indicaron que es indispensable informar al país sobre sus “objetivos, su método y su cronograma”.

Asimismo, los referentes opositores señalaron que el seguimiento y la validez de estas conversaciones dependerán exclusivamente de los hechos. En ese sentido, expresaron que evaluarán el desempeño del diálogo únicamente sobre la base de “logros concretos y verificables”. Para la alianza, la agenda de negociación debe dar respuesta prioritaria a cinco exigencias fundamentales para el restablecimiento del orden constitucional: la liberación de todos los presos políticos, la recuperación de las instituciones democráticas, un cronograma electoral presidencial oportuno, garantías reales para todos los actores sin exclusiones y el pleno respeto a la soberanía popular.

De forma paralela al escenario del diálogo, los voceros anunciaron su intención de reincorporarse a la dinámica política interna dentro del territorio nacional. Indicaron que volverán al país con el propósito de “acompañar al pueblo, recorrer el país y construir” lo que denominaron un “Gran Acuerdo Nacional para la Reconstrucción de la Repúblic”.

La postura de los líderes se produce en un contexto de acentuada vulnerabilidad social e institucional. La crisis que afecta a la nación se vio agravada recientemente por la emergencia derivada de los terremotos del pasado 24 de junio, desastre natural que provocó miles de fallecidos, heridos y considerables pérdidas materiales, exponiendo además severas dificultades y trabas operativas en la distribución de la asistencia humanitaria para las comunidades damnificadas.

Para concluir su mensaje, los dirigentes ratificaron que el mandato otorgado por la ciudadanía en los procesos electorales de los últimos años conserva toda su validez legal y moral. Según la evaluación planteada por los portavoces, la superación de la coyuntura actual requiere una conducción política renovada, enfatizando que para atender la emergencia nacional y reconstruir la institucionalidad se precisa “un gobierno nuevo con autoridad moral y capacidad gerencial”. Con esta declaración, la conducción opositora delimita sus condiciones frente a las conversaciones del 1 de agosto, supeditando cualquier respaldo futuro a la obtención de resultados tangibles para la democracia venezolana.

Redacción Caracas

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