El dirigente opositor propone la renovación del CNE y del TSJ como prioridades
CARACAS – El escenario político venezolano registra un nuevo dinamismo ante el anuncio del encuentro previsto para el próximo primero de agosto. Simón Calzadilla, secretario general de la organización política Movimiento por Venezuela (MPV), calificó la iniciativa de diálogo entre Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera como una coyuntura propicia para la resolución de la crisis nacional. Según el dirigente, este acercamiento institucional cuenta con el respaldo estratégico de la administración norteamericana.
“Que hoy se esté incorporando a la mesa de negociación un sector importante de la oposición venezolana – comentó -, me parece favorable. Que Dinorah Figuera haya sido llamada, incorporada a esto, que va a trabajar en conjunto con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el gobierno de EEUU, abre un abanico de posibilidades que ojalá inicie el proceso de reestructuración, reinstitucionalización y recuperación económica”.
El portavoz del MPV recordó que su organización formuló una hoja de ruta de transición durante el mes de enero. Dicho documento contempla como prioridades la reactivación macroeconómica y el rescate del orden constitucional del Estado. Esta propuesta metodológica converge con la estrategia de tres etapas planteada por el senador estadounidense Marco Rubio. Asimismo, el vocero interpretó la reciente postura de Jorge Rodríguez respecto a la reforma del poder público como una rectificación necesaria. Calzadilla enfatizó que la fragilidad de las instituciones del país quedó en evidencia tras el reciente desastre sísmico.
Para la dirigencia de la organización, la convocatoria de nuevos comicios requiere el restablecimiento previo de las garantías democráticas. Actualmente, la administración ejecutiva que encabeza Delcy Rodríguez ejerce un control absoluto sobre el andamiaje del Estado. Al respecto, el dirigente opositor argumentó:
«”ara llegar a un proceso electoral venezolano necesitamos restablecer los derechos, restablecer la institucionalidad que está establecida en nuestra Constitución”.
Con el objetivo de reformar el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, el dirigente propone un mecanismo plural de concertación. En este espacio de debate deberían confluir el partido de gobierno, las fuerzas de oposición y la sociedad civil. Calzadilla aseveró que para viabilizar el proyecto “se necesita de la participación de la oposición con la mediación de otros países, como Estados Unidos”.
En el plano interno, el político diagnosticó una sensible debilidad operativa en la Plataforma Unitaria Democrática. A su juicio, la ausencia de debates sistemáticos y de una estrategia unificada compromete seriamente las posibilidades de éxito. Por ello, instó a evitar las agendas personalistas que anteponen las aspiraciones presidenciales inmediatas al interés del país:
“Si aquí volvemos a la época donde la competencia para ver quién llega primero a la Presidencia es la que impone la agenda y no la necesidad de que este sea un proceso que se lleve con éxito a favor del pueblo venezolano, podemos fracasar”.
