Felipe VI recibe al Pontífice en Barajas. Sintonía entre el Vaticano y la Moncloa en políticas sociales y de acogida: el Ejecutivo despliega un dispositivo de seguridad sin precedentes con más de 15.000 agentes
MADRID.- Este sábado, 6 de junio, arranca la visita oficial del Papa León XIV a España, un acontecimiento de altísimo calado geopolítico y pastoral que rompe con una ausencia pontificia en suelo ibérico de quince años. El último precedente se remonta a 2011, año en que Benedicto XVI presidió en Madrid la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. Sorprendentemente, el pontificado completo de Francisco no registró ningún viaje apostólico formal al país, interrumpiendo así una costumbre diplomática inaugurada por las históricas visitas de Juan Pablo II a partir de 1982.
La compleja maquinaria diplomática se puso en marcha tras la invitación formal presentada en el Vaticano por los reyes Felipe VI y Letizia. La capital española constituirá el epicentro de la primera parte del viaje, para la que se estima una afluencia de cerca de 1,8 millones de peregrinos. Sin embargo, el elemento de mayor relevancia política y social del viaje será la posterior e inédita etapa en el archipiélago canario. Un gesto de fuerte carga simbólica, promovido firmemente por la Santa Sede para situar la crisis migratoria en el foco internacional y trasladar un mensaje de solidaridad a los migrantes que transitan por la ruta atlántica.
La densa agenda de la visita, articulada en cuatro jornadas, prevé un delicado equilibrio entre los compromisos pastorales, los encuentros de Estado y las cumbres bilaterales.
Sábado 6 de junio: Tras despedirse de Roma, el Pontífice aterrizará en el aeropuerto de Madrid-Barajas a las 10:30 horas, donde será recibido por los reyes Felipe VI y Letizia, así como por las más altas autoridades del Estado. Posteriormente, la ceremonia oficial de bienvenida tendrá lugar en el Palacio Real, donde la Princesa de Asturias, Leonor, y la Infanta Sofía se unirán a los Reyes para un encuentro institucional. Por la tarde, León XIV priorizará la agenda social con una visita al centro «CEDIA 24 HORAS» de Cáritas Diocesana, mientras que por la noche presidirá la solemne Vigilia de oración con los jóvenes en la plaza de Lima.
Domingo 7 de junio: A las 10:00 horas, el Santo Padre oficiará la Santa Misa en la plaza de Cibeles ante la presencia de la Familia Real. La tarde estará dedicada a un simposio cultural en el Movistar Arena con representantes del mundo del arte, la economía y el deporte.
Lunes 8 de junio: Jornada crucial en el plano político. El Papa recibirá en audiencia privada al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez —con quien comparte una gran sintonía tanto en la necesidad de aplicar políticas orientadas a mejorar el nivel de vida de las clases desfavorecidas, como en la solidaridad que un país civilizado debe demostrar hacia quienes huyen de guerras y hambrunas en busca de un futuro mejor— en la Nunciatura Apostólica, para trasladarse después al Congreso de los Diputados. Tras una reunión con la Conferencia Episcopal Española, el Pontífice rendirá homenaje a la Virgen de la Almudena —en un acto que contará con la presencia de la reina Sofía— y concluirá el día con una gran asamblea diocesana en el estadio Santiago Bernabéu.
Martes 9 de junio: Tras el agradecimiento formal al comité de voluntarios en el recinto ferial de IFEMA, el Pontífice embarcará rumbo a Barcelona, escala intermedia antes de su estratégico traslado al archipiélago de las Canarias.
El impacto del evento en la movilidad de la capital ha obligado al Ayuntamiento de Madrid a diseñar un plan extraordinario de contención y gestión del tráfico. Para facilitar el flujo de peregrinos y descongestionar la red vial, la administración local ha decretado la total gratuidad de las líneas de autobús de la EMT y del servicio de bicicletas públicas BiciMad. El servicio de Metro se reforzará hasta alcanzar el 125% de su capacidad ordinaria y prolongará su horario nocturno, a pesar del cierre programado, por motivos de seguridad, de las principales estaciones del distrito central durante las horas matutinas.
Los principales ejes viarios, entre los que se incluyen el Paseo de la Castellana y las zonas adyacentes a las plazas de Lima y Cibeles, sufrirán cortes totales a la circulación del vehículo privado.
En el plano de la seguridad y el orden público, el Ministerio del Interior ha coordinado el despliegue más imponente de la última década, movilizando a más de 15.000 agentes de la Policía Nacional (de los cuales unos 10.000 se concentrarán en la Comunidad de Madrid). El control del espacio aéreo estará garantizado mediante el uso coordinado de helicópteros, aeronaves ligeras y escuadrones de drones, apoyados en tierra por una densa red de filtros de seguridad equipados con arcos detectores y escáneres de metales. Por su parte, la gestión de las emergencias sanitarias correrá a cargo de 1.000 efectivos del Samur y cerca de 1.800 voluntarios de Protección Civil.
Redacción Madrid
