Washington redirecciona el petróleo de Venezuela hacia la India


La administración Trump presiona a Nueva Delhi para que reemplace el crudo ruso por el flujo controlado de Caracas


CARACAS – El mapa del comercio energético global enfrenta una severa reconfiguración forzada por la violencia. Las refinerías de la India — el país con mayor densidad demográfica del mundo — han ejecutado un drástico viraje en su estrategia de abastecimiento, priorizando las exportaciones provenientes de América Latina y África. Esta maniobra financiera responde directamente al colapso del suministro en Medio Oriente, una zona bajo asedio por el conflicto bélico que enfrenta a las fuerzas de Estados Unidos e Israel contra Irán, situación que mantiene bajo una constante amenaza de bloqueo el tránsito de buques cisterna por el neurálgico estrecho de Ormuz.

De acuerdo con registros de la firma de inteligencia comercial Kpler, procesados por la agencia Reuters, Nueva Delhi ha tenido que intervenir de emergencia su matriz de compras durante abril y mayo de 2026. Ante la parálisis de las exportaciones de Irak y la inseguridad en las rutas marítimas tradicionales, el gobierno indio incrementó de forma masiva la recepción de cargamentos de Venezuela, Brasil, Angola y Nigeria para subsanar un déficit que ponía en jaque su seguridad nacional. El crudo venezolano, en particular, ha registrado un repunte histórico: las refinerías asiáticas captaron un promedio de 319.200 barriles diarios en lo que va de mayo, un salto del 13,9% respecto al mes previo. Esta reactivación rompe un periodo de congelamiento comercial con Caracas que se extendía desde mayo de 2025.

El tablero de proveedores mantiene a Rusia en el primer puesto, escoltada por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. No obstante, el avance de los productores sudamericanos avanza a paso firme. Mientras Brasil consolidó el cuarto lugar en abril, las proyecciones técnicas de mayo posicionan formalmente a Venezuela en esa misma plaza.

Esta masiva triangulación mercantil cuenta con el respaldo y la presión de la Casa Blanca. Tras la captura judicial del mandatario venezolano Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses en enero, Washington asumió de facto el control operacional de las ventas petroleras de la nación caribeña. La administración de Donald Trump utiliza ahora el flujo de crudo venezolano como una pieza de canje geopolítico para asfixiar las finanzas de Moscú. Aunque las refinerías indias duplicaron la compra de combustible ruso amparadas en una exención de sanciones que vence a mediados de junio, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha sido tajante al presionar a Nueva Delhi para suspender los lazos con el Kremlin, ofreciendo a cambio el suministro controlado de Venezuela. Ante este escenario de volatilidad y un mercado interno bajo restricciones de ahorro, la India continúa diversificando sus cargamentos mediante transacciones con proveedores de contingencia como Ecuador y Argelia.

Redacción Caracas

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