CARACAS – La organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció que ya son 27 los presos políticos que han muerto bajo el cuidado del Estado venezolano desde 2014. El caso más reciente es el de Víctor Hugo Quero Navas, un comerciante cuya muerte se confirmó oficialmente nueve meses después de haber ocurrido.
JEP afirma que estas muertes no son accidentes, sino parte de un “patrón sistemático de represión” donde la prisión se usa como un “mecanismo de aniquilación”. En el caso de Quero Navas, hubo muchas irregularidades: su madre lo buscó por más de 16 meses sin que nadie le dijera la verdad, el gobierno enterró el cuerpo sin avisar a la familia, se le negó atención médica y ayuda humanitaria, e incluso después de muerto, un tribunal dictó una orden negándole el perdón, cuando él ya no estaba vivo.
La organización explica que estas muertes son una “ejecución silenciosa” y el resultado de torturas y falta de medicinas. Por eso, insisten en que “la muerte en custodia de un preso político es responsabilidad estatal directa”.
Entre las víctimas más conocidas de esta lista de 27 personas están Fernando Albán, Rafael Acosta Arévalo y Raúl Isaías Baduel. La mayoría murió en cárceles como El Helicoide o El Rodeo.
Para que se sepa la verdad, JEP exige una investigación independiente con expertos externos. Dicen que estos fallecidos son el “testimonio de un sistema en el que la muerte fue el desenlace de la persecución política”. Piden que el Estado rinda cuentas y que las familias de las víctimas reciban justicia.
Redacción Caracas
