Aunque hay sintonía técnica en materia de seguridad, la falta de garantías presupuestarias impide el pacto. El Fantasma de la parálisis ferroviaria mantiene a los usuarios en vilo
MADRID – El fantasma de la parálisis ferroviaria gana terreno. El reciente cónclave entre el Ministerio de Transportes y las principales centrales sindicales – léase UGT, CCOO y Semaf – ha concluido sin el acuerdo necesario para frenar las movilizaciones. Con este escenario, las jornadas de paro programadas del 9 al 11 de febrero siguen marcadas en rojo en el calendario.
El departamento dirigido por Óscar Puente ha calificado el encuentro de positivo. Sin embargo las organizaciones sindicales mantienen la guardia alta. Si bien se percibe un acercamiento en los protocolos de seguridad y mantenimiento —puntos clave para el colectivo de maquinistas—, los trabajadores critican la indefinición presupuestaria. Alegan que, sin una hoja de ruta financiera y estructural clara, las propuestas actuales no pasan de ser meros parches. No resuelven la crisis de calidad del servicio.
El fin de semana se presenta decisivo. El Ministerio ha activado una ronda de contactos técnicos permanentes para intentar un pacto de última hora que desactive las protestas. No obstante, a pocas horas de que expire el plazo, la negociación permanece encallada. El fantasma de una paralización del servicio de trenes mantiene a los usuarios de Renfe y Adif en ascuas.
Redacción Madrid
