CARACAS – Las patologías oncológicas que afectan a la zona del colon y recto constituyen una de las principales causas de muertes en Venezuela y el mundo, debido a su alta incidencia vinculada con una alimentación inadecuada y la falta de ejercicios, sin embargo, esto pudiera disminuir con hábitos saludables y un diagnóstico precoz.
El doctor Marco Sorgi, coloproctólogo del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), indicó que en las última cinco décadas, el cáncer colorrectal pasó a ser la segunda causa de muerte oncológica y en la actualidad las estadísticas registran un millón de fallecimientos anuales, con estimaciones de incrementarse en 70% para 2045, y afectar a 1.6 millones de personas.
El galeno alertó que este tipo de cáncer no es exclusivo de adultos mayores, y por el contrario, hay muchos casos de menores de 30 años y hasta de 20 años.
La causa en parte es por las comidas ultraprocesadas y el sedentarismo, pero eso podría revertirse con una alimentación rica en fibra, reducción de carnes rojas y procesadas, y mantener un peso adecuado, una vida más saludable y aumentar la actividad física.
El doctor Sorgi advirtió que hay señales que indican algunos síntomas de la enfermedad, como sangre en las evacuaciones, que no deben confundirse con hemorroides, por los que cualquier señal debe atenderse con el médico, pues, aunque sea una condición benigna, debe descartarse un nivel mayor de gravedad.
Enumera algunas manifestaciones que deben ser evaluadas como: sangre en las evacuaciones; cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento persistente); heces más delgadas sin razón aparente; hinchazón abdominal y pérdida de peso inexplicable, ya que la prevención es esencial para complicaciones posteriores.
Finamente y en el marco del Día Mundial del Cáncer, el especialista sugiere practicarse una colonoscopia a partir de los 45 años, en especial su hay antecedentes familiares o enfermedades intestinales crónicas, en cuyo caso los estudios deben iniciarse antes de los 40 años.
Para jóvenes sin factores de riesgo, está la opción de la rectosigmoidoscopia, que dura de 10 minutos y evalúa el segmento donde se ubica gran parte de los tumores.
El médico recomienda una consulta especializada de Coloproctología que se ofrece en los servicios de gastroenterología, donde se practican los estudios precisos del canal anal y el recto bajo, para identificar patologías muchas veces desapercibidas, y complementar con exámenes de sangre oculta en heces, test inmunoquímicos, tomografías y marcadores tumorales (CEA).
Cabe destacar que un estilo de vida sano reduce entre un 30% y 40% el riesgo de cáncer, por ello es importante la concientización y evaluaciones anuales que permite hallazgos precoces y por ende, tratamientos oportunos, manifestó el doctor Juan Celis, oncólogo del GMSP.
Integrar la epigenética en la práctica médica
Entre tanto la Dra. Alamí Rivero indicó que la predisposición genética al cáncer ha sido ampliamente estudiada, e investigaciones señalan que factores epigenéticos desempeñan un papel determinante en la aparición de la enfermedad, los cuales pueden verse afectados por la dieta, actividad física y estrés, por lo que, a través de ciertos cambios en el estilo de vida, es posible modificar el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer.
La Dra. Rivero, especialista en medicina regenerativa y terapias con células madre, indicó que un diagnóstico epigenético permite evaluar la influencia de la alimentación, el ejercicio y la exposición a toxinas sobre la salud celular.
La integración de la epigenética en la práctica médica representa un paso hacia la medicina personalizada, en la que la prevención y el tratamiento se adaptan a las condiciones biológicas y ambientales de cada paciente, por lo que recomendó que hacer pequeños cambios en el entorno y estilo de vida, pueden tener un gran impacto en la salud a nivel molecular y abrir puerta que favorezcan la prevención de enfermedades crónicas y oncológicas.
Redacción Caracas
