CARACAS – Decenas de migrantes venezolanos deportados por el gobierno de Estados Unidos a El Salvador en 2025 fueron víctimas de torturas, abusos sexuales en la megacárcel del Cecot, denunciaron las organizaciones Human Rights Watch (HRW) y Cristosal.
Así lo señala un informe conjunto, titulado “Has llegado al infierno: Torturas y otros abusos contra venezolanos en la megacárcel de El Salvador”, que documenta las graves violaciones de derechos humanos sufridas por 252 ciudadanos venezolanos recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) entre marzo y abril de 2025.
De acuerdo con las organizaciones, los detenidos, entre ellos solicitantes de asilo, fueron sometidos a palizas diarias, abusos sexuales, privación de alimentos y atención médica, y confinamiento en condiciones degradantes.
El análisis se fundamentó en 40 entrevistas a detenidos y otras 150 personas con conocimiento de la situación, incluyendo a familiares y abogados, así como en la revisión de documentos, fotografías, antecedentes penales y documentos judicial en el Salvador y Estados Unidos.
Muchos de los deportados no tenían antecedentes penales, y al menos 62 de ellos se encontraban en pleno proceso de solicitud de asilo en Estados Unidos cuando fueron expulsados, según los investigadores.
Los venezolanos permanecieron incomunicados en el Cecot durante cuatro meses, hasta el 18 de julio, cuando fueron enviados a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros entre El Salvador y Venezuela.
“Lo ocurrido con estos venezolanos constituye una forma de desaparición forzada, algo que contradice los valores que Estados Unidos dice defender”, señaló Noah Bullock, director ejecutivo de Cristosal.
De su lado, Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW. “El gobierno de Estados Unidos es cómplice de tortura y desaparición forzada y debe detener de inmediato estos envíos”, agregó.
El informe concluye que las violaciones no fueron hechos aislados, sino parte de una política sistemática y tolerada por las autoridades penitenciarias y de seguridad salvadoreñas.
Los gobiernos de EEUU y El Salvador acusaron a la mayoría de los migrantes de ser “terroristas” miembros de la banda transnacional criminal el Tren de Aragua
Redacción Caracas
