Elecciones europeas, los socialistas buscan la “remontada”

Al centro el Presidente Pedro Sánchez y la candidata de los socialistas, Teresa Ribera

El Partido Popular ya no cree en la derrota aplastante de los socialistas mientras el Psoe confía cada vez más en la “remontada”


MADRID – Han quemado los últimos cartuchos. A pocas horas del “silencio pre-voto”, para permitir a los electores una última reflexión íntima antes de la cita con las urnas, partidos y coaliciones de partidos han estado atareados en sus mítines de cierre de campaña.

El que concluye el domingo 9 de junio es un proceso electoral atípico. Lo es porque es el primero luego del Brexit y porque nunca la extrema derecha, según las encuestas, estuvo tan cerca de la opción de triunfo. El Parlamento Europeo, hoy, se apoya en cuatro pilares: democristianos, socialdemócratas, liberales y verdes. La ultraderecha podría romper este equilibrio. Los europeos se preguntan si el domingo comenzará un nuevo ciclo. Decimos, si seguirán en la senda del progreso o, en cambio, habrá una involución, con la irrupción de las corrientes políticas de extrema derecha representadas por Marine Le Pen y Giorgia Meloni.

La Europa que supo renacer de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, que tuvo el valor de echar al suelo las fronteras con el Acuerdo de Schengen, que permitió el intercambio cultural y la formación profesional de los jóvenes a través del programa Erasmus, que avanzó en derechos sociales y no tuvo miedo de acoger a los llegados de otros continentes con otras culturas y tradiciones, que nos permitió vivir casi un siglo sin guerras, podría sufrir un serio revés.

Estas elecciones representan un desafío especial: 27 países, alrededor de 360 electores, concurrirán a las urnas para elegir a 720 eurodiputados. De estos, 96 españoles. Las elecciones se celebrarán casi contemporáneamente en los 27 países de la Unión, en medio de una avalancha de “fake-news” difundidas por países que, como Rusia, buscan debilitar la Unión Europea y por corrientes políticas y de opinión xenófobas y euroescépticas que añoran los nacionalismos rancios que, en el pasado, solo cosecharon guerras.

 

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular

En España, la campaña electoral para las “europeas” se ha centrado en temas nacionales más que en los atinentes a la Unión Europea en su conjunto. Luego del desliz de Alberto Núñez Feijóo, quien abrió a una moción de censura cuyo éxito sería imposible sin el voto de Junts y de Vox, la citación judicial de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, sacudió el mundo político a pocos días de las elecciones. Para los “populares” ha sido la oportunidad de trasladar toda la atención hacia el presidente Sánchez y  su pareja acusada de tráfico de influencia y corrupción. Los socialistas reaccionaron dándole la vuelta a la polémica, arropando a la pareja presidencial e invocando la “remontada”. Además, han cargado contra Núñez Feijóo por objetar la credibilidad de la UCO de la Guardia Civil. De hecho, el líder conservador ha cuestionado su informe sobre el “Caso Begoña Gómez”, en el cual se señala que no se han encontrado indicios de delitos. Ciertamente no era esta la conclusión que esperaba el Partido Popular.

El presidente Sánchez, en el mitin de cierre, aseguró tener “buenas vibraciones para el 9 de junio”. Y ha animado a “dar una lección al mundo” parando a la ultraderecha.

 “¿Os apetece daros el gustazo de ganar a Feijóo y Abascal el domingo? – animó a los socialistas – ¡Pues a votar al PSOE”

En cambio, Alberto Núñez Feijóo, hizo mención en varias ocasiones sobre la posibilidad de un resultado ajustado en las urnas.

“Este partido – dijo – es un partido sólido. Podemos sacar mejor o peor resultado, pero nunca nos van a tumbar”.

Hace algunas semanas, los “populares” afirmaban que iban a ganar las elecciones con una mayoría holgada, tan holgada que equivaldría a un referéndum contra el presidente Sánchez y su gobierno. Sin embargo, los socialistas han recortado distancias hasta el punto de que, en el círculo del presidente Sánchez, hay quien augura el triunfo. Sienten que está a su alcance. El triunfo de los socialistas, un empate técnico, e incluso la derrota por un puñado de votos, equivaldría a una debacle para el Partido Popular. Y pondría en entredicho la presidencia de Núñez Feijóo. De ser así, Sánchez habría sido el único socialistas en “quitar” a tre presidentes del Partido Popular. A saber, Mariano Rajoy, Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo.

Redacción Madrid

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