La Jornada Política – España vs Argentina, la crisis diplomática copa el panorama político

MADRID – Pica y se extiende. La polémica continúa. Las relaciones diplomáticas entre Argentina y España pasan por su peor momento. Las palabras del presidente argentino, Javier Milei, sobre la esposa del presidente Sánchez han provocado un avispero. El ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Albares, ha llamado a consulta “sine die” a la embajadora de España en Argentina, María Jesús Alonso Jiménez. Y, luego, convocado al embajador de Argentina, Roberto Bosh, en la sede del Ministerio. La convocatoria del embajador argentino, recibido por el propio ministro Albares, representa un paso más en la escalada de la crisis diplomática.

En Argentina, el portavoz del Gobierno, Manuel Adorni, ha buscado restarle importancia al accidente provocado por las palabras de jefe de Estado. En rueda de prensa, Adorni, al contestar a las preguntas de los periodistas, ha dicho que se trata de “un problema entre dos personas”. Ha descartado que el presidente Milei vaya a disculparse por sus declaraciones en el cónclave de la extrema derecha europea, organizado por Vox en el Palacio de Vistalegre. No es todo. Ha avanzado que quien debería disculparse es el Gobierno español por los “reiterados insultos” recibidos por el presidente Milei. Hizo referencia a las desafortunadas afirmaciones del ministro de Transporte, Oscar Puente, quien insinuó que el jefe de Estado argentino consumería droga. Y pasó a reseñar los descalificativos empleados por otros ministros, quienes tildaron al mandatario de “negacionista”, lo acusaron de encabezar un “gobierno del odio” y lo culparon de atentar “contra la democracia”.

Adorni aseguró que no le preocupa “la reacción diplomática”. Y explicó la razón:

“Sería absolutamente irracional que eso ocurra. Porque ante tantos insultos, agravios y descalificaciones por parte del gobierno español, jamás nosotros hemos involucrado las relaciones diplomáticas. Por lo tanto, ante una respuesta de menor tenor de Milei, entendemos que nada tiene que ver la diplomacia con las opiniones o los intercambios entre ambos presidentes”.

El presidente Sánchez no comparte esta opinión. Exigió “respeto” y amenazó con una “respuesta acorde” si el presidente Milei no rectifica.

El jefe de Gobierno recordó “los lazos de hermandad” que unen Argentina y España. Y comentó que el jefe de Estado argentino “no ha estado a la altura”. Subrayó que “los afectos son libres, pero el respeto es irrenunciable”.

Al origen de la crisis diplomática que protagonizan Argentina y España está el discurso que el presidente Milei pronunciara en el Palacio de Vistalegre: arremetió contra el “socialismo corrupto que “conduce a la pobreza y a la muerte” y calificó de “corrupta” a la esposa del presidente Sánchez”.

“Las elites globales no se dan cuenta de lo destructivo que es implementar las ideas del socialismo – dijo textualmente -. No saben que calaña de gente atornillada al poder ni qué abusos puede generar. Como cuando tiene a la mujer corrupta, se ensucia y se toma cinco días para pensarlo”.

Dimes y diretes. La polémica desatada por las palabras del presidente Milei desviaron la atención de la próxima cita electoral: la elección del Parlamento Europeo. De acuerdo con la agencia demoscópica 4dB, el Partido Popular, de realizarse ahora las elecciones, ganaría con el 33,5 por ciento de los votos. Mejoraría los resultados del 2019 e incrementaría de 10 diputados los 23 actuales. El Psoe, por su parte, registraría una caída; pero no en las proporciones que desearían en Génova. De hecho, después del descalabro en las elecciones gallegas, luego de la mejora en las vascas y la posterior recuperación en las catalanas que ganó holgadamente, los socialistas vuelven a subir la cuesta. De realizarse ahora las “europeas”, obtendrían el 30,1 por ciento de los votos y 20 diputados. Decimos, uno menos que en 2019.

Vox pasaría de la quinta a la tercera posición, con 8 escaños al tiempo que Sumar se colocaría detrás con el 5,7 por ciento de los votos. La quinta plaza la ocuparía Ahora República, con el 4,6 por ciento y Podemos pasaría al sexto lugar con apenas el 4 por ciento.

El Partido Popular busca transformar la cita electoral en un nuevo enfrentamiento entre bloques: progresistas contra conservadores. Todo indica que la derecha y la ultraderecha están condenadas a entenderse.

Redacción Madrid

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