Daniel Noboa asumió presidencia de Ecuador

Daniel Noboa (Izquierda) y Guillermo Lasso (derecha). EFE

QUITO – El joven empresario Daniel Noboa recibió este jueves la banda presidencial en la Asamblea de Ecuador y asumió el poder para un período de 18 meses en medio de una situación de crisis económica e inseguridad.

Noboa, de 35 años, quien se convirtió en el mandatario más joven de la historia ecuatoriana tras el retorno a la democracia en 1979, reconoció en su discurso de posesión, que le espera “una tarea dura y difícil y los días son pocos”.

En una intervención de poco más de siete minutos,  Noboa precisó que cree en un Estado que tiene “como primer objetivo, reducir la violencia y volver del progreso una costumbre”.

Indicó que para hacer frente a la violencia criminal “hay que atacar a la desocupación. El país necesita empleo y para generarlo enviaremos reformas urgentes a la Asamblea”.

Destacó que está dispuesto a romper el ciclo de revanchas políticas y se definió como un hombre “libre de prejuicios y políticamente distinto” y una de las muestras de ello, aseveró, es que ha conformado un gabinete con amplia participación de mujeres y jóvenes.

Noboa derrotó en balotaje el 15 de octubre a la izquierdista Luisa González, delfín del exgobernante socialista Rafael Correa, con un 52% de los apoyos. No obstante su movimiento Acción Democrática Nacional (ADN)logró apenas 17 de los 137 escaños parlamentarios.

Hijo del magnate bananero Álvaro Noboa, el flamante mandatario nombró a 13 ministros de un total de 30 ministerios y secretarías de Estado que tiene el país, con perfil de empresarios y profesionales que carezcan de pasado político evidente, de corte liberal y relacionados con su entorno.

La semana pasada, acordó una coalición legislativa con y el conservador Partido Social Cristiano (PSC), y el movimiento Revolución Ciudadana, del expresidente Correa, buscando impulso para sus reformas.

Su desafío principal será enfrentar las numerosas bandas asociadas a carteles del narcotráfico que imponen el terror en calles y cárceles del país, lo que ha llevado a cuadriplicar la tasa de homicidios en los últimos cuatro años hasta 30 por cada 100.000 habitantes, según cifras del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado.

A la crisis de seguridad, se suman las dificultades económicas con una pobreza del 38%, más de 300.000 desempleados y 50% de trabajo informal. Además de un déficit presupuestario de 5.000 millones de dólares (4% del PIB) para 2024.

Redacción Caracas