Tribunal Electoral rechaza impugnación de Bolsonaro

BRASILIA – El Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) rechazó la demanda interpuesta por el partido Liberal del presidente Jair Bolsonaro para anular parcialmente los resultados de las pasadas elecciones presidenciales y le impuso una multa “por actuar de mala fe”. El juzgado había dado 24 horas de plazo al demandante para presentar pruebas sobre el supuesto “mal funcionamiento” de una parte de las urnas electorales.

El magistrado y presidente del TSE del Tribunal Superior Electoral, Alexandre de Moraes, declaró que el PL actuó de mala fe porque presentó una demanda “ostensiblemente ofensiva al Estado democrático de derecho (…) con el propósito de alentar movimientos delictivos y antidemocráticos que, incluso con graves amenazas y violencia, han venido obstruyendo carreteras y calles en todo Brasil”.

Por esta razón, el magistrado condenó al partido Liberal a pagar una multa de casi 23 millones de reales brasileños (4,2 millones de euros) por “litigio de mala fe”.

La acción del partido de Bolsonaro se basó en un informe de una consultoría privada contratada por el PL que señala que el presidente fue el candidato que recogió más votos en las urnas electrónicas fabricadas a partir de 2020, las más nuevas, frente a las urnas con un número de serie antiguo, que “no pueden ser auditadas”.

Según explicó el presidente del PL, Valdemar Costa Neto, al momento de la denuncia,  las urnas electrónicas anteriores a 2020 no generan los archivos de registro con nombres individualizados, por lo que sería imposible relacionar un archivo de registro específico con una urna determinada.

Para el PL, únicamente los archivos generados por las urnas fabricadas a partir de 2020 podrían considerarse aptos y si sólo se contaran los votos de estas urnas, Bolsonaro sería el ganador “con 51,05% de los votos válidos, contra 48,955 de Lula”.

Este argumento fue desechado por de Moraes, quien consideró que “no es razonable” afirmar que las urnas no permiten llevar a cabo un rastreo de los votos. Para Moraes, este argumento sólo podía haber sido planteado por desconocimiento o por mala fe.

El candidato del partido de los trabajadores Luis Ignazio Lula Da Silva se impuso a Bolsonaro en el balotaje de las elecciones presidenciales con el 50,9 por ciento de los votos, frente al 49,1 por ciento que obtuvo Bolsonaro.

Los resultados fueron reconocidos inmediatamente por representantes del Congreso aliados del mandatario y gobiernos extranjeros como Estados Unidos, pero Bolsonaro mantuvo dos días de silencio y finalmente autorizó la transición de gobierno, evitando reconocer abiertamente la derrota.

Tras los comicios, los bolsonaristas más radicales bloquearon carreteras y manifestaron en las calles durante tres semanas, e incluso algunos fueron a los cuarteles a pedir un golpe de Estado que impida la toma de posesión de Lula, prevista para el 1 de enero.

Redacción Caracas