“Salario o conflicto”, los trabajadores tomaron Madrid

MADRID – “Salario o conflicto”. Ha sido la advertencia lanzada a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe) por las organizaciones obreras CCOO y UGT que convocaron a una marcha para exigir mejoras salariales.

A medida que avanzaba la mañana, las calles de Madrid comenzaban a llenarse de banderas con los colores de los mayore sindicatos del País. El clima de crispación era evidente y se manifestaba a través de las consignas de los trabajadores provenientes de todos los rincones de España. El llamado de las organizaciones obreras CCOO y UGT había sido escuchado.

Los sindicatos exigen un incremento salarial que mejore el poder adquisitivo de los trabajadores y amortigüe el alza, en ocasiones desmesurada, de los precios. Acusan a los empresarios de trasladar los costes de producción a los precios de los bienes trasmitiendo a los trabajadores todo el peso de la crisis La Ceoe refuta la tesis sindical y se niega a cualquier aumento que pudiese semejarse a una “indexación salarial”. Asegura que, como enseñan la experiencia italiana y la de otras naciones, de esta manera se alimenta una espiral inflacionaria difícil de detener.

La jornada de protesta se ha desarrollado según el programa. Tres columnas humanas, acompañadas por el sonido de tambores y canciones de Joan Manuel Serrat han salido de Atocha, Plaza de España y Puerta de Toledo para confluir poco después en la Plaza Mayor que se ha visto desbordada por una marea humana con camisas rojas y banderas. Alrededor de 25 mil trabajadores, de acuerdo a los organizadores de la protesta; una cifra difícil de confirmar. Sin duda eran millares de personas. En la Plaza Mayor, cuando llegaron los secretarios de las centrales obreras, Unai Sordo de CCOO y Pepe Álvarez de UGT, no cabía un alma.

Álvarez sostiene que “dónde ha habido conflicto” los trabajadores han logrado un incremento salarial que permita mantener el poder adquisitivo. Advierte que la Ceoe bloquea los convenios con el propósito de evitar que haya incrementos salariales en las pymes, “donde hay una menor presencia sindical”.

En mayo, la patronal abandonó la mesa de diálogo y, desde entonces, mantiene una actitud de intransigencia. Hasta ahora, de nada han servido los esfuerzos de la ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, para reconducir las conversaciones.

Los sindicatos amenazan con profundizar las protestas, aun cuando han descartado una huelga general. Quieren que la Ceoe vuelva a sentarse para avanzar hacia un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación colectiva. Proponen una subida de los salarios del 3,5 por ciento, este año, y disposiciones que contemplen la revisión de los salarios de producirse una inflación elevada. La Ceoe se opone a cualquier disposición que indique incrementos automáticos de salarios.

El presidente de la Ceoe, Antonio Garamendi, en reiteradas ocasiones, ha negado que la posición intransigente asumida en las conversaciones con los sindicatos tenga que ver con las próximas elecciones en la patronal. Sin embargo, es evidente que sus aspiraciones (espera repetir en la presidencia de la patronal) de manera directa o indirecta condicionan su conducta.

En un esfuerzo por mediar entre sectores antagónicos, la vicepresidenta Yolanda Díaz ha invitado a los actores sociales a retomar las conversaciones. Ha subrayado la importancia de alcanzar un acuerdo salarial, en un contexto de crisis que provoca el empobrecimiento de la población, afecta el consumo y provoca la caída de la producción.

Redacción Madrid