Eurozona, España y Francia los países con la menor tasa de inflación

MADRID – España es uno de los países de la zona euro con menor inflación. De hecho, la oficina comunitaria de estadísticas, Eurostat, calcula que la inflación promedio de los 19 países de la zona euro se ubica en alrededor del 10,7 por ciento. La velocidad con la que crecen los precios de los bienes contrasta con la desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto. Este cae del 0,8 por ciento al 0,2 por ciento. Aun continúa en niveles positivos; sin embargo, las dificultades por las que atraviesa la eurozona son evidentes.

El acelerado e indetenible incremento de los precios de la energía, un 41,9 por ciento más elevado, se refleja en el costo de la vida y en el deterioro del poder de compra de la población. El fenómeno, como siempre, afecta a los colectivos más vulnerables. Al incremento de los precios de la energía se suma el de los alimentos frescos (15,4 por ciento), de los servicios (4,4 por ciento) y de los bienes industriales (6 por ciento).

La inflación subyacente, la que mide el aumento de los precios de los bienes sin tomar en cuenta los productos energéticos y aquellos sin elaborar, ha alcanzado el 5 por ciento, un récord para Europa.

De los países de la Eurozona, Estonia (22,4 por ciento), Lituania (22 por ciento) y Letonia (7,3 por ciento) son los que se colocan al extremo negativo de la clasificación de los 19 países de la eurozona. En cambio, Francia (7,1 por ciento) y España (6,3 por ciento) se colocan en el extremo opuesto. De confirmarse la tendencia a la baja de la inflación en España, el país podría considerarse la nación de la zona euro con la inflación más baja.

Los expertos consideran que las estadísticas que dio a conocer Eurostat podrían animar a la Banca Central de Europa a continuar con su política de alza de los tipos de interés, con el objeto de frenar la demanda y reducir las presiones inflacionarias. En fin, encarecer el precio del dinero para reducir el consumo. Sin embargo, esta estrategia no estaría dando los resultados esperados. Todo indica que Europa no está frente a una crisis de demanda sino de oferta.

Aun así, el Banco Central de Europa, que preside Chistine Lagarde, estaría orientado a seguir incrementando los tipos de interés para frenar la espiral inflacionaria.

“El Consejo de Gobierno – explicaba la BCE en un comunicado – basará la senda futura de los tipos de interés en la evolución de las perspectivas de inflación y de la economía”.

Redacción Madrid